El escaparate es lo primero que ve el cliente y lo único que juzga antes de entrar. Un cristal con polvo rebaja la impresión del comercio sin importar lo que haya detrás. En Cracovia se suman el tráfico, el fundente del invierno y los carteles pegados que dejan restos de adhesivo.
Se calcula por superficie de cristal y frecuencia. Con servicio periódico, el precio por limpieza sale más bajo que en un encargo puntual, porque la suciedad no llega a secarse y el trabajo es más rápido. Preparamos la oferta con las medidas del escaparate y el intervalo deseado.
Antes de abrir o después de cerrar, para no interferir con la actividad. En comercios del centro se cuenta además con la restricción de acceso: hay que llevar el equipo con antelación.
El vidrio por encima de la planta baja se resuelve con pértiga telescópica o plataforma. El alcance y la vía de acceso se valoran en el lugar; en esos casos el precio es individualizado.
El interior del comercio lo cubre la limpieza de tiendas. Las ventanas en viviendas, la limpieza de ventanas.
Sí, con productos resistentes a la helada. Con heladas fuertes se traslada la cita.
Sí, incluidos los restos de carteles pegados durante mucho tiempo.
Para el exterior no. Para la cara interior hace falta acceso al local.
Sí, con contrato y factura mensual.
Sí, con un plan único y un solo interlocutor.
Trabajamos con mojador y labio de goma, no con trapo, precisamente para que no queden al secar.